Tras pegarnos el Desayuno de huevos fritos, salchichas, tomate, patata frita rebozada (hashbrown), bacon, tostada, y cafe… (uff) Cogemos la Camper con dirección Christchurch, nuestro ultimo destino. Mañana devolvemos el vehículo y cogemos el avión de vuelta a Auckland, por lo que el día se presenta bastante tonto, teniendo además en cuenta la lluvia que cae. Y vamos por la carreterita y a 50 kilómetros de nuestro destino final de repente BANG!!! PLONCH!! RRRRRRRRRRRRRR!!! OHOH!!! Reventón de la rueda trasera derecha!! OHOH!!!
Menudo susto, acabábamos de adelantar un camión… A la cuneta y a cambiarla… Pero… ¿Cómo se le cambia la rueda a esto? Pues bien, como tenemos tantísima suerte, hemos reventado a 100 metros de un coche patrulla, que rápidamente ve nuestros warning y acude en nuestro auxilio. Y que digo yo, que posibilidades hay de acabar pinchados al lado de un coche de policía.. Nosotros hemos conseguido, no sólo que nos ayude una patrulla, sino dos… Pues a los pocos minutos, cuando estábamos con la tremenda duda de al lado que se desenroscan las tuercas de la rueda, llega otra patrulla a resolvérnosla. Y ambos policías, muy voluntariosos, nos han cambiado la rueda casi por completo (cuando ya estaba puesta Juanjo ha apretado los tornillos para marcarse el tanto).
Una vez cambiada, buscando un taller de neumáticos, encontramos a la madre de nuestra Camper y del resto de caravanas de Nueva Zelanda.
Paramos en uno, dos, tres talleres, y en ninguno tienen una rueda que nos valga. En el último sitio, nos indican donde está el taller donde si la tienen… Con la suerte que llegando a este taller, nos encontramos con la oficina de Maui que es la empresa que nos alquiló la Camper, y donde tenemos que devolverla mañana. Así que entramos a contarles nuestro pequeño incidente, y a preguntarles si debemos comprar una rueda o si nos pueden echar una mano.
Y como tenemos una flor en el culete, nos dice el señor, que tenemos un contrato "Sin Preocupaciones", esto es, con seguro a todo riesgo. Así que nos cambian la rueda gratis y de paso nos invitan a un café. Y digo yo, ¿que posibilidades hay de pinchar a pocos kilómetros de la oficina y pasar al lado de la misma buscando una rueda? ¿Y que te digan que no te tienes que gastar 300 dólares de rueda? Desde luego es que tenemos al ángel de la guarda en la chepa.
Tras el tour de la potra, nos encaminamos al centro de Christchurch. A todo esto, a las 3 de la tarde, aún seguimos intentando digerir el desayunito de las narices. Quien nos manda.
Damos una vueltita, y nos vamos al camping a hacer las maletas. Por cierto, nos hemos hecho en la cocina del camping unos solomillos de carne de vaca que quitan el sentido… Madre mia que rico.
Y mañana empieza nuestro peregrinaje de vuelta a Madrid. El primer salto, mañana desde aquí a Auckland. Allí tenemos reservada habitación, daremos una vueltita por la ciudad si nos da tiempo, y pasado mañana embarcamos ya en el super vuelo (10'5 horas hasta Singapur, 12'5 horas hasta Frankfurt y el remate final, dos horas y media hasta Madrid). Así que allí nos veremos.
Un beso a todos. Gracias por seguir nuestras aventuras.